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Febrero,
2004
TLC favorece explotación
Petrolera en Costa Rica
San
José, 18 de febrero de 2004.
De
aprobarse el TLC con los Estados Unidos,
Costa Rica quedaría imposibilitada
de modificar su legislación nacional
a fin de prohibir o restringir las actividades
de exploración y explotación
petrolera en el país.
Según el Anexo I de Medidas Disconformes
de Costa Rica, página 31 de los
borradores del TLC, la ley de hidrocarburos
no podría ser derogada o reformada
para restringir la inversión petrolera.
En las "Medidas Disconformes"
los países miembros del TLC se
comprometen a consolidar sus leyes existentes
en favor de los acuerdos del tratado.
Esto significa que si una ley es modificada
solo podrá hacerse en beneficio
de los acuerdos y no en perjuicio de ellos.
Según el Lic. José María
Villalta F., asesor parlamentario del
PAC: “Las “medidas disconformes”
son precisamente disposiciones de la normativa
interna de los países firmantes,
que resultan incompatibles con las obligaciones
impuestas en el acuerdo comercial. Solo
se les permitirá subsistir si se
encuentran listadas de forma expresa en
los anexos mencionados, se trata de una
lista cerrada. De lo contrario, como el
tratado (en caso de ser aprobado) tendría
rango superior a la ley, obligaría
a su derogatoria o modificación”.
“Asimismo, la inclusión de
una norma en el Anexo 1 de las “Medidas
Disconformes” tiene otra consecuencia,
que es el “congelamiento”
de esa norma. De acuerdo con el tratado
estas normas solo pueden ser modificadas
“siempre que dicha modificación
no disminuya el grado de conformidad de
la medida, tal y como estaba en vigor
inmediatamente antes de la modificación”
(artículos 10.13.1.c del capítulo
de inversión y 11.6.1.c del capítulo
de Comercio Transfronterizo de Servicios).
Esto quiere decir que solo podría
modificarse una norma legal en la dirección
exigida por las obligaciones que el tratado
impone y que cualquier reforma legislativa
que pretendiera seguir una orientación
contraria podría ser impugnada
por los otros países firmantes
como violatoria de las obligaciones del
tratado”, continuo Villalta.
Estas impugnaciones serian tratadas por
los paneles arbitrales internacionales
creados especialmente para el tratado.
Actualmente la empresa petrolera Harken
se esta valiendo de la amenaza de someter
al país a este tipo de arbitraje
aún sin tener ningún sustento
legal de por medio. Con el TLC firmado
las empresas extranjeras como Harken tendrían
mayor poder para extorsionar al país.
El
proyecto de ley 14.630, que busca la derogatoria
de la Ley de Hidrocarburos, aún
esta en tramite legislativo, no pudo ser
incluido en el tratado, eliminando la
única posibilidad real de consolidar
una moratoria a la exploración
y explotación petrolera. Esto obliga
a dejar abierta a perpetuidad la posibilidad
de que en Costa Rica se realicen inversiones
de exploración y explotación
petrolera lo que pondría en una
situación de extrema amenaza nuestro
frágil equilibrio ecológico.
Ante la situación descrita la pregunta
obvia que surge es la siguiente,: “Si
el Gobierno prometió en campaña
que promovería bajo todos los medios
posibles la declaratoria definitiva de
Costa Rica como “país libre
de explotación petrolera”
y al mismo tiempo negoció un tratado
en el que se asumen obligaciones que hacen
imposible el cumplimiento de ese compromiso,
¿Se previeron en el marco del acuerdo
mecanismos para evitar que una eventual
prohibición o restricción
de la exploración petrolera sea
incompatible con las obligaciones asumidas?
Como veremos, la respuesta a esta pregunta
es NO”, dice Villalta.
La única posibilidad del gobierno
de haber sido consecuentes con el discurso
antipetrolero fue haber incluido la ley
de hidrocarburos en el Anexo II “Medidas
a Futuro”, donde se encuentran mencionados
aquellos sectores o actividades sobre
los cuales Costa Rica se reserva su derecho
a legislar libremente en el futuro, aún
cuando las leyes emitidas sea contrarias
a las obligaciones contenidas en el tratado.
Como se desprende de la simple lectura
del texto negociado, EN ESTE ANEXO NO
SE ENCUENTRA CONTEMPLADA LA EXPLORACIÓN
PETROLERA.
Los
grupos antipetroleros tomaron esta noticia
como una traición del gobierno.
El actual presidente de la República
en varios discursos se ha solidarizado
contra la explotación petrolera
y minera en el país. Inclusive
cuando aún no era presidente y
siendo diputado firmó el proyecto
de derogatoria a la nefasta Ley de Hidrocarburos.
Para
Mauricio Álvarez del grupo de energía
de FECON y OILWATCH Costa Rica - AESO
“es claro que el gobierno nunca
tuvo intención de derogar la ley,
que sus buenas intenciones las dejó
en las negociaciones del TLC. Nos preguntamos
¿qué pasó con el
discurso antipetrolero? ¿qué
pasó con la promesa de presentar
la derogación de la ley al Parlamento?.
En este momento queda claro que nunca
hubo más que un retórico
discurso ambiental para buscar legitimidad
y simpatía. Ante esta situación
los grupos de resistencia antipetrolera
nos pronunciamos en pie de lucha para
que el TLC no sea aprobado en Costa Rica”.
Informes: Mauricio Alvarez M del Grupo
de Energía de Federación
Costarricense para la Conservación
del Ambiente y OILWATCH Costa Rica - AESO,3869145,
283-6046/283-6046, oilwatch@feconcr.org
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