| Una historia de engaños Cámaras de turismo de Costa Rica temen impacto de proyecto petrolero San José. La Federación de Cámaras de Turismo expresó hoy su preocupación por el impacto
negativo que podría generar la explotación petrolífera del Caribe costarricense, donde la empresa estadounidense Harken pretende llevar a cabo un proyecto de gran magnitud. En un comunicado, la Federación, que agrupa a 900 pequeñas empresas, manifestó que la "actividad turística se verá seriamente disminuida y amenazada con la aprobación del Estudio de Impacto Ambiental (eia) por parte de la Secretaría Técnica Ambiental de Costa Rica (setena)". Según la Federación de Cámaras de Turismo, "la supuesta generación de empleo que generará la explotación petrolera en la provincia de Limón es totalmente falsa". Por su parte, Roxana Silman, directora de la Corporación Caribeña de Conservación (CCC), organización no gubernamental que trabaja con tortugas marinas en el Caribe costarricense, criticó el aval que la setena concedió al eia. "La decisión de la comisión técnica ignora evaluaciones e inquietudes presentados a la setena por expertos independientes y va en contra de las recomendaciones emitidas por la Defensoría de los Habitantes". Agencia EFE, martes 15 de enero, 2002Estancada exploración en el norte En abril del 2000 la empresa estadounidense Mallon Oil Company, Sucursal Costa Rica, ganó la licitación para buscar petróleo en seis bloques terrestres en la zona norte del país; sin embargo, casi dos años después, el proyecto está prácticamente estancado. Recientes resoluciones de la Sala Constitucional sobre la búsqueda de hidrocarburos y la lentitud de los trámites administrativos son parte de las trabas que enfrenta la empresa.
La gerente en Costa Rica de Mallon, Jenny Alfaro, reconoció en una entrevista con La Nación, que después de tantos meses "queda cierto sinsabor", pues la compañía ni siquiera ha firmado el contrato definitivo con el Gobierno, para buscar hidrocarburos en San Carlos de Alajuela y al norte de Limón (vea mapa en página 38). A todos estos inconvenientes se suma el desconocimiento de las poblaciones sancarleñas, que ven el proyecto con escepticismo. Sobre todo porque en la década de los noventas hubo otras iniciativas en la zona que no prosperaron en su búsqueda del oro negro ¿Por qué los atrasos? Pese a que la empresa presentó su Estudio de Impacto Ambiental en octubre del 2000 ante la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), esta dependencia aún no lo ha resuelto, 16 meses después. Según su secretario técnico, Humberto Cerdas, la Setena ha estado saturada de proyectos y resoluciones a las que tuvo que darles prioridad. Además, en materia legal, las cosas no están del todo claras para Mallon Oil Company. Un fallo de la Sala Constitucional, del 21 de diciembre anterior, establece que el Estado debe garantizar la viabilidad ambiental de un proyecto antes de firmar el contrato respectivo. Así las cosas, Mallon no podría firmar el acuerdo con el Gobierno hasta que la Setena no apruebe el estudio correspondiente, explicó Jenny Alfaro. La propuesta de Mallon. La gerente también aclaró que toda esta situación no significa que Mallon tenga intenciones de abandonar el proyecto en el país. Hasta ahora la empresa radicada en Colorado, Estados Unidos, ya invirtió $1,1 millones (¢384 millones), en el análisis de los expedientes sobre exploraciones petroleras realizadas en el pasado en la zona norte. Además, si la firma obtiene la viabilidad ambiental realizaría varios estudios sísmicos y seis pozos de exploración. Juntos, los seis pozos alcanzarían 12,4 kilómetros de perforación. La inversión hasta aquí ya rondaría casi $8 millones más (¢2.792 millones), pero los sitios de excavación están por definir. Para la empresa no será fácil determinar dentro de los 9.497 kilómetros cuadrados adjudicados, dónde perforar. Todo este espacio representa el 18,58 por ciento del territorio nacional. Según la Dirección General de Hidrocarburos, si la empresa encuentra petróleo y gas natural en cantidades explotables, Mallon tendría que entregarle al país una regalía que va entre el 1 por ciento y el 15 por ciento de la producción bruta. Vanessa Loaiza N. es redactora de La Nación. Artículo publicado el lunes 18 de marzo del 2002. Plan petrolero En eventuales gobiernos de los partidos Liberación Nacional (PLN) o Acción Ciudadana (PAC) se rechazaría de plano la explotación petrolera en territorio costarricense. Rolando Araya, candidato presidencial del PLN, y Ottón Solís, del PAC, manifestaron ayer que no apoyarían la extracción de hidrocarburos porque atenta contra la ecología en el país. Solís fue el más enfático e incluso aseguró que buscaría las alternativas para anular el contrato que hoy permite a Harken explorar en suelo limonense y que, eventualmente, también le concedería la explotación petrolera durante 20 años. "Haríamos todo lo posible para rescindir el contrato sin comprometer los recursos del país", dijo Solís. Por su parte, Rolando Araya comentó que, por el momento, no sabe a qué alternativas legales recurriría para evitar la inversión petrolera en Costa Rica. "Ahora lo que le pido a la Setena es que posponga su decisión y que deje en manos del próximo gobierno la posición final sobre el petróleo", manifestó. Pacheco moderado. Por el contrario, su contrincante por el Partido Unidad Social Cristiana (PUSC), Abel Pacheco, minimizó la posición que externó el domingo anterior en su concentración de fuerza en San José. Ese día fue enfático al expresar: "Por un no rotundo a la explotación petrolera, por un no rotundo a la minería a cielo abierto estoy aquí, costarricenses". Ayer, al ser consultado de nuevo, alegó que no puede oponerse al contrato. "Lo que ya está firmado lo respetamos", señaló. Vanessa Loaiza N. es redactora de La Nación. Artículo publicado el 22 de enero del 2002. Colaboraron en esta información Alexánder Ramírez e Israel Oconitrillo, redactor y corresponsal de La Nación. Derogan requisitos ambientales Desde el siete de febrero pasado, la Ley de hidrocarburos perdió el texto en el que se establecían los requisitos obligatorios de los estudios de impacto ambiental, para actividades de exploración petrolera y explotación de combustibles. Ese día, la Sala IV declaró con lugar una acción de inconstitucionalidad y anuló los párrafos segundo y siguientes del artículo 41 de esta norma. En estos apartados se establecía quiénes son los responsables de un estudio de impacto ambiental, una descripción del proyecto y cuáles son sus efectos en la flora y fauna de una región. También exigía información sobre las medidas de mitigación y los planes de contingencia para prevenir o controlar los efectos nocivos sobre los ecosistemas marinos y terrestres. La acción de inconstitucionalidad fue presentada en diciembre anterior por la Asociación Justicia para la Naturaleza, que se opone a la búsqueda y explotación de hidrocarburos en el país. Satisfacción ambientalista. Sin embargo, por el momento se conoce solo la parte dispositiva de la sentencia, que es vista con beneplácito por grupos ambientales. Rodrigo Alberto Carazo, de la Asociación de Lucha Antipetrolera (adela), dijo que este fallo es otro paso más para pedirle a la Secretaría Técnica Nacional Ambiental (Setena), que no apruebe el estudio de impacto ambiental que permitiría la instalación de una plataforma de exploración petrolera en Moín, Limón. Según Carazo, en 1993 la Sala IV había declarado inconstitucional el párrafo segundo del artículo 41, tras una consulta legislativa de constitucionalidad. No obstante, "la Asamblea Legislativa no acató el pronunciamiento", dijo. Eso le permite a los ambientalistas asegurar que cualquier contrato firmado desde entonces y amparado en la Ley de hidrocarburos, es "absolutamente nulo". Un criterio contrario tiene el viceministro de Ambiente, Iván Vincenti. El jerarca asegura que aunque la sentencia tiene efectos retroactivos a la fecha de vigencia de la ley, no afecta los derechos adquiridos de buena fe. Eso significaría que el contrato con la transnacional Harken Energy para explorar en Limón se mantiene. Junto a esta resolución, en diciembre anterior la Sala IV también declaró con lugar dos amparos en contra de las exploraciones petroleras. Uno de ellos ratifica que la Setena no cuenta con el personal técnico y los recursos económicos suficientes para aprobar los estudios de impacto ambiental. Vanessa Loaiza N. es redactora de La Nación, artículo publicado el martes 12 de febrero del 2002. Setena rechazó búsqueda petrolera Después de cinco años de trámites, resoluciones de la Sala Constitucional y las protestas de grupos ambientalistas, ayer, la Setena anunció que no aprueba la exploración petrolera en Limón. Según la resolución 146-2002, la propuesta de búsqueda de hidrocarburos en el Caribe "no es viable ambientalmente". Aunque ayer hubo hermetismo de parte de los voceros de las compañías, ambas tienen un plazo de tres días hábiles –a partir del lunes– para apelar el fallo. Por el contrario, para grupos de ambientalistas como la Asociación de Lucha Antipetrolera (adela), o Oilwatch, la negativa a la exploración es un triunfo en su lucha por mantener a Limón libre de inversionistas petroleros. Principales razones. La Setena emitió 55 considerandos generales, legales y ambientales para rechazar el estudio de impacto ambiental que le habría permitido a las empresas instalar una plataforma de exploración petrolera frente a Moín. Según Humberto Cerdas, secretario técnico de la entidad, el estudio presentó "lagunas técnicas" las cuales no garantizaban una búsqueda de petróleo "limpia" que no riñera con la conservación del ambiente. También aseguró que el documento presentado por Harken no evaluaba suficientemente los impactos de la exploración sobre la flora y la fauna marina. Cerdas añadió que el estudio no precisó cómo se tratarían los lodos derivados de la perforación del fondo marino. Para la consultora legal ambiental, Vicky Cajiao, este fallo no tiene implicaciones serias para el Estado, pues el contrato de exploración con las empresas estaba condicionado a la aprobación del estudio de impacto ambiental. Agregó que si las compañías no apelan, lo que procede es archivar el expediente. Por su parte, los ambientalistas externaron satisfacción y cierta cautela. El representante de adela en Limón y Talamanca, Enrique Joseph, dijo que "todavía no es tiempo de celebrar", pues aún hay un plazo para que las dos empresas afectadas apelen la resolución. De igual forma, en San José, Rodrigo Alberto Carazo manifestó "una tremenda satisfacción por el resultado, que es el reflejo de toda una lucha de cientos y luego miles de costarricenses opuestos al petróleo". Mauricio Álvarez de Oilwatch consideró que con este fallo la lucha antipetrolera no se detiene. "Ahora vamos a pedir la derogatoria total de la Ley de hidrocarburos (vigente desde 1996). El desarrollo económico del país tiene que ir de la mano con proyectos que no dañen el ambiente", sentenció. Vanessa Loaiza N. es redactora de La Nación. Artículo publicado el sábado 2 de marzo del 2002. Colaboró: Israel Oconitrillo, corresponsal de La Nación. Harken Energy abandonó exploración petrolera Ante las dificultades para obtener la aprobación ambiental, la empresa Harken Energy Corporation decidió retirarse del proyecto de exploración petrolera en la costa caribeña de nuestro país. La empresa, de capital estadounidense con sede en el estado de Nevada, anunció el retiro de su participación de $9 millones que representaba el 40% de las acciones del consorcio Harken Costa Rica Holdings, del cual también forma parte la empresa MKJ Xploraciones, también de capital estadounidense. Ambas suscribieron desde 1998 un contrato de exploración con el Estado costarricense para la construcción de un pozo exploratorio a 9 kilómetros al noroeste de la costa de Moín con el fin de comprobar la existencia de un yacimiento de hidrocarburos. Frustrada por el poco avance logrado en el proyecto, la oposición de grupos ambientalistas y el retraso en las decisiones oficiales, en julio del año pasado Harken Energy había trasladado el control del proyecto a MKJ. La propuesta, que contempla las medidas de contingencia para mitigar los efectos ambientales que podría provocar la construcción del pozo exploratorio, fue presentada por el consorcio empresarial desde el año pasado, sin que a la fecha este órgano haya tomado una decisión. Hace algunas semanas una comisión de expertos nombrada por este órgano emitió un dictamen donde concluyó que el riesgo de la actividad es de un 0,01%. La sentencia constitucional señaló que la resolución tendrá efectos retroactivos a la fecha de la vigencia de la norma anulada, sin perjuicio de derechos adquiridos de buena fe, lo cual hace dudar a Setena de sus efectos sobre el contrato y por lo cual esperará la redacción final del fallo. Las autoridades del consorcio Harken Costa Rica Holdings consideran que la decisión de Harken Energy no tendrá ningún efecto sobre el contrato. Reynaldo Martínez, redactor del diario La República. Contratos petroleros Rodrigo Alberto Carazo Por razones profesionales primero, por un subsecuente convencimiento profundo y, ¿por qué no decirlo?, sin apasionamiento, he tenido contacto con la oposición a los proyectos para que en toda la costa del Caribe y en la región norte de Costa Rica se lleven a cabo exploraciones y explotaciones petroleras. Conviene, creo, que los costarricenses sepamos de qué se trata. El tema tiene cola. En 1993, el PAE 3, firmado por el Gobierno, estableció que como condición de desembolso del segundo tramo del préstamo (que finalmente no se completó), había que hacer un estudio del sector petrolero, "conforme a términos de referencia aprobados por el Banco Mundial" y que a partir de ese estudio y de los comentarios del Banco, debía formularse una reestructuración del sector. Eso sí se cumplió. Cinco días antes de concluir su administración, el entonces presidente Calderón firmó la Ley
de hidrocarburos, que define que la exploración y explotación
de hidrocarburos es de interés público y que
permite al Poder Ejecutivo otorgar concesión sobre
esos bienes inalienables del Estado.
El país se cuadriculó en bloques petroleros
(24 en total) y, en uno de sus viajes de promoción
de inversiones, el presidente Figueres Olsen (94-98) se fue
a Houston a buscar interesados en el petróleo nacional.
Alguna
respuesta ha de haber tenido, porque ya en 1996 se abrió
la primera ronda licitatoria para explorar y explotar petróleo
en Costa Rica, seguida de una segunda ronda en 1997. La respuesta
fue limitada, porque solo hubo un oferente para algunos de
los bloques disponibles, las tres compañías
que participaron –sin competir entre sí–
son empresas de tercera o cuarta categoría en el mundo
petrolero.
Con
una de ellas se ha avanzado. En agosto de 1999 el presidente
Rodríguez firmó un contrato de concesión
sobre un área de más de 5.500 km2, por un plazo
de hasta 26 años. El contrato es ominoso. Le hace a
uno recordar las concesiones a las bananeras, hace ya más
de 100 años.
No
sería nuestro. Lo más serio: el petróleo
que se encuentre es de la compañía extranjera.
Si Costa Rica lo quiere, tiene que comprarlo a precios de
mercado internacional. Nos ganamos el flete, dicen quienes
lo tratan de defender. A cambio de la concesión, y
de apropiarse de nuestra materia prima, la compañía
dará una "regalía" escalonada –y
fraccionada por campos de extracción– que llegaría
a ser del 9 por ciento del volumen extraído (el autoconsumo
no paga regalía).
Las cláusulas son leoninas: la compañía
tendrá exoneración de todos los impuestos presentes
y futuros (salvo el impuesto de renta, que pagará igual
que todos, pero sin posibilidad de control contable especializado).
Podrá exigir paso forzado o expropiación (pagada)
de los predios que requiera; utilizar las aguas y materiales
existentes (lastre, arena, piedra). Además, la compañía
podrá ceder libremente el contrato a otras empresas
(tan solo en dos años ya lo hizo una vez y está
en proceso de traspasarlo de nuevo), y el contrato podrá
modificarse, en cualquier momento, por acuerdo de las partes.
Es demasiado poco el empleo que genera la actividad petrolera
(60 personas en la exploración y unas 200 en la explotación).
A pesar de ello, este es el espejismo con el que han tentado
a muchos desempleados en Limón.
Sería triste ver a Limón sumido en la descomposición
–ambiental y social– que genera el petróleo.
Eso no se queda en un solo sitio, se extiende por el país.
El país y la región del Caribe han encontrado
otras sendas de desarrollo, particularmente el turismo, que
crece año a año y va perfeccionándose
con el conocimiento de las muchas personas que en él
se involucran. El Caribe ofrece su naturaleza y su cultura,
y atrae a un tipo especial de turista, que beneficia a pequeños
empresarios y a las comunidades que visita. Los cruceros,
hemos leído, llegan cada vez más, y obligan
a desarrollar actividades que suplan los requerimientos de
esos viajeros.
Playas,
tortugas, arrecifes, selva tropical, canales; negros, chinos,
indígenas, blancos, europeos... todo ello es materia
prima para el desarrollo regional. Lo natural se vería
tremendamente afectado por el petróleo. Lo humano lo
sería más aún. Conviene parar lo que
es inaceptable.
Artículo
publicado en el periódico La Nación el viernes
28 de septiembre.
Presión
setena sitiada
San José, 17 de enero 2002. Cuando parecía inminente
la aprobación de setena con base en un documento de
la comisión técnica de setena para el estudio
de impacto ambiental: (preia –201-2001) del 20 de diciembre
2001, la sociedad civil realizó una manifestación
frente a las oficinas de setena.
La Comisión Técnica de la setena, recomendó
aprobar los permisos finales para que se inicie la perforación
petrolera en el Caribe de Costa Rica. Esta decisión
ignora los graves vacíos de los estudios de impacto
ambiental presentados por la empresa y obedece a groseras
e inaceptables presiones del gobierno, de los empresarios
norteamericanos y de la Embajada de Estados Unidos de América.
La demostración de fuerza contó con una nutrida
participación de activistas, estudiantes, limonenses
y otros ciudadanos que estuvieron por más de una hora
esperando a ser recibidos por la comisión plenaria
de setena. Cuando se presentaron los miembros de la plenaria,
se dio un discusión sobre lo que estaba pasando y ellos
accedieron a no tomar decisiones aceleradas y reconsiderar
el documento técnico (preia –201-2001).
Externalidades
del petróleo en Costa Rica
22 millones de dólares anuales
San
José, 9 de enero 2002. Un importante estudio preliminar
de la Escuela de Economía de la Universidad Nacional
nos alerta sobre la relación costo-beneficio negativa
que tendrá para el país el proyecto petrolero
de la empresa Harken.
Actualmente la mayor parte de los economistas reconocen que
uno de los factores que más ha contribuido a la destrucción
del planeta es que ni las ventajas que proporciona un ambiente
sano ni los costos de los daños ambientales se cuantifican.
Por ejemplo, la naturaleza sana que existe hoy día
en Limón es una externalidad positiva que permite el
turismo ecológico, la pesca, los servicios ambientales,
etc. La empresa lo transformará en una externalidad
negativa que ya no permitirá dichas actividades. La
empresa no asumirá el costo de las consecuencias de
esa transformación, sino que se lo transferirá
al Estado.
El petróleo le costará al país millones
de dólares anuales. El mérito del estudio de
la una es que utilizando variables proxy que calcula el costo
de las externalidades negativas del proyecto. Los resultados
son devastadores: en un escenario medio, la actividad será
muy rentable para los inversionistas pero devastadora para
Costa Rica pues le costará al país más
de veinte millones de dólares anuales. Es decir que,
de realizarse el proyecto, el país en general y Limón
en particular tendrán puras pérdidas y los inversionistas
puras ganancias. Esas ganancias se deberán en gran
medida a que la empresa no asumirá al costo de las
externalidades negativas que provocará.
Estudiantes marchan al minae
San
José, 30 de octubre 2001. Grupos estudiantiles marcharon
de la sede “Rodrigo Facio” de la Universidad de
Costa Rica hacia la sede central del minae, recorriendo las
calles principales de San Pedro. Una vez en el Ministerio,
los grupos llevaron a cabo varias acciones “sorpresa”.
Todo esto enmarcado dentro del principio de la “no violencia”.
“Queremos actuar y que se nos escuche, nuestro objetivo
es que los jerarcas y demás funcionarios del Ministerio
del Ambiente comprueben el amplio apoyo estudiantil que existe
hacia las comunidades amenazadas en el Caribe por la industria
petrolera”, señaló Carol Ramírez,
del Frente Ecologista Universitario (fecou).
“Hemos convocado por primera vez a los estudiantes a
manifestarse públicamente para rechazar las concesiones
petroleras en el Caribe” señaló Ana María
Arenas, representante de la Juventud Socialista. nHumedales
serían afectados por explotación petrolera.
Denuncias ante convención ramsar
San
José, 21 de noviembre 2001. La Asociación Interamericana
para la Defensa del Ambiente (aida), Justicia para la Naturaleza
(jpn), cedarena y Acción de Lucha Antipetrolera (adela),
remitieron al Secretariado de la Convención Relativa
a los Humedales de Importancia Internacional Especialmente
como Hábitat de Aves Acuáticas (Convención
de Ramsar) un amplio y documentado informe conjunto, relativo
a las amenazas a la diversidad biológica y particularmente
a los humedales Gandoca Manzanillo y Caribe Noreste (Costa
Rica) y San Boca del Drago (Panamá) ocasionadas por
la ejecución del proyecto de exploración y explotación
petroleras en la zona costera del Caribe de Costa Rica.
Las mencionadas organizaciones solicitaron al citado Secretariado,
que tiene su sede en Suiza, que tome acciones inmediatas ante
la grave situación que se ha originado por la falta
de efectividad del gobierno de Costa Rica de regular y penalizar
en forma adecuada las acciones que afectan al menos a dos
de sus propios humedales y a uno de Panamá.
Foro
sobre desarrollo limonense
Limón apuesta al turismo
Enrique Joseph J. El autor es representante del sector turismo
en fetral.
Limón, noviembre 2002. El pasado 25 de Octubre en las
instalaciones del Centro de Capacitación de Recope,
mismo lugar donde dio setena la Audiencia Publica del 11 de
Setiembre del 2001, representantes de distintas cámaras
de turismo y comerciantes de la provincia de Limón
delinearon los pasos a seguir para impulsar y fortalecer la
actividad turística en la región como alternativa
de desarrollo sostenible y compatible con los legados culturales
de la región. Dentro de la actividad se escucharon
varias charlas y exposiciones de profesionales limonenses
donde se dejaba muy en claro que la actividad turística,
en especial la de cruceros, es la vía de desarrollo
que mas conviene a la población limonense. Como esas
cosas lindas que tiene la vida, después de un largo
proceso de lucha y de concientización a la población
por mas de dos años donde en cada una de las esquinas
de la comunidad limonense se comentaba de forma muy profunda
la conveniencia o no de la actividad petrolera en esa comunidad
caribeña, se ha optado por el turismo. Analizando la
posibilidad de ingresar a la actividad turística que
tal vez no ofrecía las grandes cantidades de dinero
que ofrecían las empresas petroleras, ni la cantidad
de empleos y la gran cantidad de ventajas que decían
los petroleros, el pueblo, deseoso como siempre de aportar
al desarrollo de este lindo país, después del
trabajo constante realizado por el grupo adela, logra demostrar
sin apelaciones que la actividad petrolera no es viable ambientalmente.
Hoy día locales y foráneos reconocen que la
actividad turística es una solución a parte
del gran problema socio-económico del puerto de Limón.
La fetral (Federación de Trabajadores Limonenses) da
el respaldo al documento final del Foro de Discusión
de Opciones y Planeamiento para el Desarrollo del Turismo
del Caribe realizado el 25 octubre del 2002 promovido por
adela y sus organizaciones miembros, y ratifica al documento
denominado Estimulo y Crecimiento de la Producción
para la Generación de Empleo (área temática
Turismo) contemplado en el Plan Regional de Desarrollo Limón
2002-2006, como puntos únicos de negociación
con el Gobierno de la República para impulsar el desarrollo
de la provincia de Limón
Rechazado
Ginebra, 3 de marzo 2002. Luego de una disputa de casi cinco
años entre grupos ambientalistas y dos empresas petroleras,
el gobierno de Costa Rica desaprobó la exploración
de cuatro sitios terrestres y marinos en la zona Atlántica
del país. Dos Sitios Ramsar de Importancia Internacional,
el Humedal Caribe Noreste y Gandoca-Manzanillo, se encuentran
en esta zona. La Secretaría Técnica Nacional
Ambiental (setena), ente gubernamental encargada de emitir
el permiso correspondiente, rechazó la solicitud de
las empresas. setena indicó que el estudio de impacto
ambiental presentado por la compañía Harken
Energy Corporation presentaba “lagunas técnicas”
que no garantizaban una exploración limpia, añadiendo
que la propuesta de búsqueda en el Caribe costarricense
"no es viable ambientalmente". Grupos ambientalistas
como la Red Oilwatch y la organización local Asociación
de Lucha Antipetrolera (adela) mostraron satisfacción
con la decisión pero prometieron continuar buscando
la derogación de la Ley de hidrocarburos (1996) de
Costa Rica. Las empresas petroleras afectadas, Harken y mkjxploration
emitirán sus criterios próximamente y se cree
apelarán la decisión.
Julio Montes de Oca Lugo
Asistente Regional para las Américas, ramsar (sede
Suiza).
El
mal petrolero se expande
Ahora en la Zona Norten
San
José, noviembre 2002. La extracción de petróleo,
mal que se está acabando en todo el mundo, recorre
nuestro país en busca de incautos gobiernos que todavía
crean en el cuento del “progreso facil”. En Limón
la industria petrolera sufrió un duro revés
que dificilmente pueda revertir. Ahora le toca a otras regiones
del país oponerse férreamente para que Costa
Rica sea declarada “país libre de toda explotación
petrolera”.
La zona norte de nuestro país también está
dividida en bloques (5, 6, 7, 8, 9, 10, ver mapa). Estos fueron
otorgados por el poder ejecutivo mediante un decreto publicado
el 13 de abril del 2000 a la empresa Mallon Oil Company. Suman
un total de 9.497,15 km2 que van desde el Caribe Norte pasando
por toda la región Huetar Norte hasta las proximidades
de Liberia (incluyendo Upala, Los Chiles, Caño Negro,
Santa Rosa y otras localidades).
La zona Norte cuenta con una gran trayectoria de oposición
a proyectos desvastadores de los recursos naturales. La minería
ha sido, desde más de cinco años, una preocupación
constante. Ahora, nuevamente, pretenden entregar las riquezas
de la región a una nueva compañía. Es
importante que la población de la zona Norte luche
y trabaje para que esta rica y extensa zona del país
sea declarada libre de toda actividad minera y petrolera.
Voceros de OilWatch Costa Rica han llamado a la población
interesada en defender el patrimonio, naturaleza y comunidades
de la zona Norte a apersonarse al expediente en la setena
“para ser tomados en cuenta y exigir una audiencia pública
o mecanismos de real participación de la sociedad”
dijeron. Usted puede mandar un fax al 225 8862 y solicitar
ser parte del expediente 126-2000 (ver modelo de carta).
La compañía no podrá firmar un contrato
con el gobierno costarricense hasta que la setena apruebe
el Estudio de Impacto Ambiental. Este organismo ya había
aprobado un mal llamado “Estudio de Impacto Ambiental”
que fue objetado por el movimiento antipetrolero ya que en
realidad se trataba de una recopilación bibliográfica.
La setena, en noviembre del 2002, resolvió parcialmente
a favor de la petición de Justicia para la Naturaleza
suspendiendo temporalmente los efectos de la aprobación
del “eia” a Mallon Oil en octubre 2000, preveniendo
así la firma de un contrato entre el gobierno y la
empresa.
Ejemplo de carta:
Sras(es) setena (225 8862):
Por este medio les solicito me incluyan en el expediente 126-2000
sobre la posible exploración y explotación petrolera
en la Zona Norte. Solicito, asimismo, la realización
de una audiencia pública en la Zona Norte para informarme
y opinar sobre el proyecto en cuestión.
Saluda atentamente,
• Nombre completo,
• firma,
• cédula
• fax o apartado postal
Cumbre
de Johannesburgo
Talamanca premiada
Los
grupos Talamanqueños Asociación ANAI, la Asociación
de Pequeños Productores de Talamanca (APPTA), y el
Corredor Biológico Talamanca Caribe (CBTC), conjuntamente
fueron premiados por el PNUD en el certamen denominado Iniciativa
Ecuatorial 2002, creado para brindar reconocimiento mundial
a las alianzas que han puesto en práctica exitosamente
experiencias de desarrollo sostenible.
“Iniciativa
Talamanca” es el nombre escogido para el proceso que
han desarrollado ANAI, APPTA, y CBTC, con el apoyo del Ministerio
de Ambiente y Energía, y constituye el esfuerzo de
más de 20 organizaciones de base y pequeños
productores, que se han dedicado a apoyar la integración
de la conservación de la biodiversidad y los ecosistemas,
el desarrollo socio-económico sostenible, y el desarrollo
comunitario en la región de Talamanca, Provincia de
Limón.
“Iniciativa Talamanca” fue galardonada con uno
de los 6 premios que se otorgaron a nivel global, tras competir
con candidaturas presentadas por 470 proyectos de todo el
mundo. El premio se ubica dentro de la categoría de
“Sitios de Patrimonio Mundial”.
Todos
los participantes en este proceso están consientes
de que aun cuando se han dado pasos importantes, queda mucho
trabajo por delante. La solución integral de las necesidades
sociales, económicas, culturales, organizacionales
y ambientales requiere de un continuo y enorme esfuerzo.
Para
mayor información: corrbiol@racsa.co.cr o adelatal@racsa.co.cr
Cumbre
de Johannesburgo
Presión petrolera
“Boicoteada”,
“fracaso” y “decepciónante”
fueron algunos apelativos hechos a la Cumbre Mundial sobre
el Desarrollo Sostenible que se celebró en Johannesburgo
los últimos días de agosto, 10 años después
de la Cumbre de la Tierra celebrada en Río de Janeiro
en 1992.
Luego de la Cumbre de la Tierra en 1992, la pobreza ha aumentado
y la degradación del medio ambiente también
por eso esta nueva cumbre, según lo que afirmaba la
Asamblea General de la ONU, no apuntaba a ser un nuevo debate
filosófico o político sino más bien una
cumbre de acciones y resultados.
Desafortunadamente, la presión de empresas petroleras
no permitió que la Cumbre fuera exitosa en el establecimiento
de metas concretas para aumentar la utilización de
las fuentes de energía renovable. Se perdió
una oportunidad para aumentar la producción de energía
de fuentes no contaminantes, como la energía solar,
la biomasa y la energía eólica, y para exigir
acciones claras a numerosas empresas para que adopten medidas
para reducir las emisiones contaminantes.
Integrantes de adela estuvieron presentes en la reunión.
Asistieron también miembros del gobierno de Costa Rica,
representantes de algunas organizaciones y distribuyeron folletos
exhortando a los gobiernos de los demás países
a “seguir el camino de la naturaleza” (ver página
39).
Sigamos
el camino de la naturaleza
“El
verdadero petróleo y el verdadero oro del futuro serán
el agua y el oxígeno.”
Abel Pacheco de la Espriella
Presidente de la República de Costa Rica
El
siguiente texto fue distribuido por integrantes de adela,
el gobierno de Costa Rica y otras organizaciones en la reunión
“Río + 10”.
Costa Rica ha decidido basar su desarrollo en la conservación
de los recursos naturales y ha hecho grandes esfuerzos para
lograrlo. Así ha obtenido resultados positivos: el
turismo ha llegado a convertirse en la principal fuente de
ingresos para un país que ofrece, como su máximo
atractivo, su vocación en la defensa de los recursos
naturales y la biodiversidad.
El gobierno de Costa Rica decidió no facilitar las
concesiones petroleras ya otorgadas en nuestro territorio
y no continuar con las licitaciones para exploración
de petróleo.
La resistencia local y nacional fue amplia. El debate sobre
las actividades petroleras se sintió en todo el territorio
nacional. Las comunidades de las zonas afectadas levantaron
su voz y con ellas todo el país se hizo sentir contra
la amenaza petrolera. Además, cuatro recursos de amparo,
una acción de inconstitucionalidad declarados con lugar
y una declaración de no viabilidad ambiental por parte
de la Secretaría Técnica Nacional Ambiental
reforzaron esa posición. Decenas de artículos
e investigaciones técnicas y científicas lo
demostraron: explotar petróleo en Costa Rica no es
congruente con los intereses del país, de su población
ni va de la mano con las decisiones de desarrollo que la nación
ha tomado.
Nuestra historia está llena de decisiones visionarias
que nos permiten ocupar un lugar especial en el concierto
de las naciones. Una de ella fue abolir el ejército
en plena época de posguerra, en 1949. Hoy declaramos
a nuestro país en favor de una moratoria de la exploración
petrolera, asimismo entendemos que el cambio climático
se debe detener ahora y la solución empieza por no
seguir desarrollando la industria petrolera.
Se trata de sentar las bases para una nueva cultura de respeto
a la naturaleza. Para lograr esto es necesario que los gobiernos
escuchen y adopten acciones reales contra el cambio climático.
Costa
Rica se situó a la altura de los tiempos: dijo no a
las explotaciones petroleras y con esto el pueblo costarricense
y su gobierno demostraron al mundo que todavía se puede
reafirmar una posición de protección a ecosistemas
y poblaciones locales de la tan cuestionada tecnología
petrolera. Tenemos que seguir luchando, en Costa Rica y el
mundo, para promover una campaña global por la moratoria
a nuevos intentos de exploraciones petroleras. Para esto es
indispensable proponer nuevos modelos energéticos,
de desarrollo basado en tecnologías limpias, renovables,
con el menor impacto posible y la mayor participación
de la sociedad civil.
Costa Rica es conocida en todos los foros internacionales
sobre ambiente y desarrollo por su planteamiento ecológico
y por sentar las bases de un nuevo modelo energético
y se postula como proyecto piloto del mismo.
Varios grupos de la sociedad civil y el gobierno de Costa
Rica están impulsando una ley sobre “garantías
ambientales” como portadora de derechos que serán
reconocidos en la Constitución Política de nuestro
país. Esta es otra decisión visionaria que,
de llevarse a cabo, sería un gran ejemplo a seguir
por toda la comunidad internacional.
El desafío más grande que enfrenta la moratoria
en Costa Rica es conseguir apoyo político de otras
naciones para sostener el compromiso de no seguir desarrollando
la industria petrolera. Habrá que valorar y atraer
alternativas de desarrollo que incluyan la conservación
del patrimonio natural, para hoy y para el futuro, como requisito
para lograr una sociedad sustentable.
Costa Rica necesita el apoyo del resto del mundo para poder
concretar la moratoria al desarrollo petrolero. Los fuertes
intereses de las empresas petroleras amenazan la vida y la
riqueza biológica y cultural del mundo. Hay muchas
acciones que se pueden realizar para apoyar y construir un
mundo más sano y más justo. Es responsabilidad
tanto de gobiernos como de la sociedad civil llevarlas a cabo
y señalar el camino de respeto ambiental y social,
del cual las sociedades nunca debieron haberse alejado.
adela (Acción de Lucha Antipetrolera)
adelatala@racsa.co.cr
Asociación Estudiantes de EARTH
ecologismoprofundo@hotmail.com
ELAW (Environmental Lawyers
Alliance Worldwide)-Costa Rica
www.elaw.org/partners/elaw-cr
Oilwatch Costa Rica
oilwatch@racsa.co.cr
Oilwatch Internacional
www.oilwatch.org.ec
Presidencia de la República
presidente@casapres.go.cr
Cuando
muera el petróleo
La Unión Europea y Estados Unidos empiezan a discrepar
en el nivel más fundamental de la organización
de una sociedad: su sistema de energía. Donde más
evidente se hizo la aparición de esta realidad fue
en Johannesburgo, en ocasión de la reciente cumbre
mundial. La Unión Europea hizo presión para
que se adoptara el objetivo de llegar a un 15% de energía
renovable de aquí a 2010 para el mundo entero, en tanto
que Estados Unidos combatió la iniciativa.
La Unión Europea ya se había fijado el objetivo
del 22% de energía renovable para la producción
de electricidad y el 12% para la totalidad de la energía
para 2010 como límite.
La diferencia de enfoque respecto del futuro en materia de
energía no podía ser más patente. En
tanto la Unión Europa ha movilizado a su sector industrial,
sus institutos de investigación y la opinión
pública para llevar a cabo un cambio histórico
librándose de los carburantes a base de carbono y dar
lugar así a los recursos renovables y un futuro a hidrógeno,
Estados Unidos continúa una búsqueda cada vez
más desesperada por asegurar su acceso al petróleo.
La obsesión casi fanática de George W. Bush
por querer abrir la reserva natural inviolada de Alaska a
sondeos para extraer petróleo, pese a las estimaciones
más optimistas que establecen una producción
que podría representar como mucho un pequeño
1% de la producción mundial, constituye la ilustración
perfecta de esta postura.
En este momento, el presidente estadounidense parece resuelto
a invadir Irak. El motivo aducido es que Saddam Hussein podría
almacenar armas de destrucción masiva y constituir
de ese modo una amenaza grave para la seguridad de sus vecinos
y el resto del mundo. Es perfectamente posible que Bush tenga
razón. Aun así, en los círculos políticos
se plantea una problemática subyacente a la cual la
Casa Blanca está indudablemente atenta: las reservas
de petróleo más importantes del mundo, después
de Arabia, se encuentran en territorio iraquí. Si una
invasión estadounidense llegara a "liberar"
los yacimientos petrolíferos, Estados Unidos dispondría
de una nueva posición estratégica en el Golfo
Pérsico rico en petróleo, lo cual le permitiría
hacer contrapeso a la influencia saudita en la región.
Al mismo tiempo, ante la eventualidad de que la estrategia
de la Casa Blanca en Oriente Medio fracase, Bush convocó
a una reunión importante –realizada en Houston
el 1 de octubre– y estableció los detalles de
un acuerdo anterior, firmado en mayo con el presidente ruso
Vladimir Putin, que garantiza a los norteamericanos el acceso
al petróleo de Siberia. Lo que no se dice obviamente,
en la euforia que rodea el descubrimiento de un posible sustituto
del petróleo del Golfo Pérsico, es que las reservas
rusas disminuyen rápidamente en la medida que las compañías
petroleras rusas abastecen el mercado mundial.
El fin de una cultura
El mundo ingresa actualmente en el ocaso de la gran cultura
de los carburantes fósiles que comenzó hace
más de trescientos años con la explotación
de las minas de carbón y la máquina a vapor.
Es cierto que los petrogeólogos más eminentes
no se ponen de acuerdo para predecir con exactitud en qué
momento caerá la producción de petróleo.
Es decir, cuando se haya agotado la mitad de las reservas
petroleras conocidas o por descubrir. Posteriormente, el precio
del bruto en el mercado mundial aumentará regularmente
mientras que la producción seguirá la pendiente
descendente de una curva de Gauss.
Para los agoreros, la caída de la producción
se producirá muy probablemente ya a fines de esta década,
y sin duda antes de 2020, mientras que los optimistas dicen
que no antes de 2040. Lo más sorprendente es que apenas
un período breve –entre veinte y treinta años–
separa a ambos bandos. Pero los dos coinciden en que cuando
la producción comience a disminuir, los dos tercios
de las reservas petroleras restantes estarán en Oriente
Medio, la región más inestable y más
explosiva del globo.
Consecuencia: los países todavía dependientes
del petróleo quedarán entonces atrapados en
un combate geopolítico feroz para asegurar su acceso
a los yacimientos petrolíferos todavía productivos
de Oriente Medio, con todos los riesgos y repercusiones considerables
que acompañan a esta simple realidad.
Las diferencias de perspectiva en Europa y Estados Unidos
en este terreno se reflejan en la actitud de las compañías
petroleras gigantes del mundo. Las que están radicadas
en Europa, British Petroleum y Royal Dutch Shell, se comprometieron
seriamente a abandonar progresivamente los carburantes fósiles
e invierten sumas considerables en la investigación
y el desarrollo relativo al hidrógeno y las tecnologías
de energía renovable.
El nuevo eslogan de BP es "Después del petróleo".
Philip Watts, presidente del directorio del grupo Royal Dutch
Shell, anunció públicamente que su compañía
se prepara actualmente para el fin de la era de los hidrocarburos
y explora activamente las perspectivas de la economía
con hidrógeno. Por el contrario, la compañía
estadounidense Exxon Mobil se atiene con firmeza a su compromiso
tradicional con los carburantes fósiles, con un mínimo
de esfuerzos destinados a las energías renovables y
a la exploración de las posibilidades que ofrece la
investigación sobre el hidrógeno.
La Unión Europea se encuentra actualmente en una posición
única para apostar al futuro convirtiéndose
en la primera superpotencia que realizará el pasaje
permanente de los carburantes fósiles a la era del
hidrógeno. Un cambio de semejante magnitud en los sistemas
energéticos a lo largo del próximo medio siglo
tendrá sin duda un efecto tan profundo en la sociedad
como el aprovechamiento del carbón y la máquina
a vapor hace más de tres siglos.
La era de los carburantes fósiles cambió definitivamente
nuestras formas de vida, nuestra concepción del comercio
y el gobierno, así como nuestros sistemas de valores.
Lo mismo sucederá con la economía del hidrógeno
que se anticipa.
Texto tomado de un artículo de Jeremy Rifkin, economista
y especialista en biotecnología. Traducción
de Cristina Sardoy.
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