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Petróleo
y humedales
Sebastian
Tröeng y Mauricio Alvarez
Sebastian
Tröeng es biólogo, coordinador de investigación
de Caribbean Conservation Corporation-Costa Rica. sebasgre@racsa.co.cr
L
os humedales del Caribe costarricense forman un corredor biológico
de gran importancia ecológica y económica. La
reciente resolución de setena nos deja claro que la
ubicación de la plataforma exploratoria a apoca distancia
de la costa de la provincia de Limón representa una
amenaza a la consolidación del Corredor Biológico
Mesoamericano (Considerando 28 de la Resolución Nš
0146 - 2002 - setena).
En
los humedales se encuentran especies de uso comercial, extractivo
y no extractivo, como, por ejemplo las tortugas marinas, arrecifes
de coral y peces como el sábalo. Existen dos Parque
Nacionales a lo largo de la costa (Tortuguero y Cahuita),
dos Refugios de Vida Silvestre (Barra del Colorado y Gandoca-Manzanillo)
y otras áreas protegidas como la Reserva Natural Pacuare
y el Humedal de Limoncito. Por su importancia internacional
se han declarado dos sitios ramsar en la costa (Caribe Norte
y Gandoca-Manzanillo).
Los humedales guardan una riqueza que todavía no se
conoce y sufren de grandes presiones humanas Ahora se les
suma la amenaza petrolera . Las limitaciones del proceso del
Estudio de Impacto Ambiental (eia) hizo que setena declarara
no viable el proyecto. A continuación queremos señalar
algunos de los considerandos más con los humedales.
Se
ha dividido la exploración y explotación petrolera
en distintas fases y, por lo tanto, no se ha presentado un
estudio integral de las actividades. Primero se presentó
un eia sobre la reflexión sísmica marina, después
un eia sobre los impactos de la perforación exploratoria
y, en caso de que se encuentren yacimientos comerciales, se
presentará un estudio para la explotación. Según
el Artículo 94 de la Ley de Biodiversidad, se deberían
considerar todos los aspectos del proyecto para determinar
su viabilidad ambiental y no dividirlo en partes que minimizan
los alcances del proyecto y que no permitirán una evaluación
profunda de los impactos reales de la actividad propuesta.
Si se analiza el Estudio de Impacto Ambiental presentado por
Harken Costa Rica Holdings llc para perforar un pozo exploratorio
en la plataforma del Caribe, al norte de Moín, encontramos
deficiencias que tienen relevancia particular para los sitios
ramsar, los humedales de importancia internacional, de la
costa del Caribe. Estas inconsistencias están mas sustentadas
aún en la reciente resolución de setena.
Area de influencia
El
eia definía como área de influencia directa
los 500 m alrededor de la plataforma, lo que implica que será
el área donde habrá ruido por los trabajos de
la plataforma. Además, definía como área
de influencia indirecta 10 km alrededor de la plataforma,
que es el área donde habrá impactos en caso
de un derrame y, por lo tanto, el área para la cuál
se han definido planes de contingencia. Sobre este punto,
setena sentencia: el área de influencia debió
incluir las áreas que podrían verse afectadas
por los impactos sociales, económicos y ambientales
del proyecto, incluyendo las comunidades a lo largo del Caribe
Centro y Caribe Sur costarricenses, y los sitios de fragilidad
ecológica como, por ejemplo, el arrecife de Cahuita
y el sitio Gandoca - Manzanillo (Considerando 33).
Esta discusión técnica sobre el área
de influencia del proyecto fue, tanto para setena como para
diversos científicos nacionales e internacionales,
una de las limitaciones más serias del eia. Sobre este
tema, el mismo considerando remata planteando: “finalmente,
se debe recordar que el área de influencia está
determinada por la extensión donde se presentan, directa
o indirectamente, los impactos ambientales (ecológicos,
sociales y económicos) del proyecto”.
Más adelante, la resolución sostiene en cuanto
a los accidentes que “es una de las razones por las
que se debió maximizar las áreas de influencia
directa e indirecta; en este último caso, ampliar el
área máxima de contingencia. Bajo esta circunstancia,
el área de impacto indirecto debió ampliarse
a no menos 60 ó 65 km, ya que la región de Gandoca
- Manzanillo es un área protegida.”( Considerando
34).
Planes de contingencia
La
falta de planes de contingencia para el sitio ramsar Gandoca-Manzanillo
en el eia particularmente preocupante si tomamos en cuenta
la publicación de Acuña, Cortés y Murillo
(1996-1997) sobre la sensibilidad ambiental para derrames
de petróleo en las costas de Costa Rica, que pone Gandoca-Manzanillo
en la categoría “x”, la categoria que corresponde
a la mayor sensibilidad para derrames. Sobre ello, agrega
setena “se limitan únicamente a los 10 km alrededor
de la plataforma. Ha de hacerse notar que la descripción
del plan de contingencia mostrado en el eia es de tipo general
y no fue adaptado a las condiciones de la costa Caribe de
Costa Rica, como naturalmente debió darse.” (Considerando
36). Estos raquíticos planes de contingencia no cumplían
además con la recomendación del Convenio ramsar
para “(…) integrar consideraciones ambientales
en relación con humedales en las decisiones de planificación
(…)” (Recomendación 6.2, 1996).
Flora y fauna marina
Los
impactos potenciales por la exploración petrolera no
solo abarcan los sitios ramsar y las áreas protegidas,
sino toda la Costa Caribe. Esto fue bien sometido por varios
científicos y posteriormente considerado por setena
en su histórica resolución.
Para setena: “El primer ecosistema en verse afectado
es el pelágico, que es aquel donde abundan una serie
de organismos microscópicos (plancton), fundamentales
en el sostenimiento de las redes tróficas (Considerando
38).
Otros de los ecosistema marinos que podría resultar
seriamente dañado son los “lechos o pastos marinos,
dominados por fanerógamas marinas, donde se asocian
una gran cantidad y variedad de organismos, que sirven de
alimento a una gran variedad de peces que habitan estas zonas
y que se constituyen en el principal recurso de la actividad
pesquera del Caribe” (Considerando 39).
Como lo habían adelantado los especialistas costarricenses
en arrecifes coralinos y lo considera setena: “el proyecto
podría afectar negativamente a los arrecifes coralinos
de la costa y las larvas de coral. Internacionalmente, es
conocido que el complejo de arrecifes del Refugio Gandoca-Manzanillo
es importante, debido a que es el conglomerado más
prominente en la franja comprendida entre los extensos bajos
de Mosquitia en Nicaragua, hasta los arrecifes de Bocas del
Toro en Panamá” (Considerando 42). Sigue exindicando
este considerando sobre el posible impacto de un derrame:
la consecuencia principal de un derrame en zonas marino costeras
como manglares, pastos marinos y arrecifes coralinos, es que
los organismos asociados a estos ecosistemas se cubren por
una capa de aceite, cuyas características y composición
química interfieren en sus procesos fisiológicos,
produciéndoles hasta la muerte”.
Estudios realizados por el INBio durante los últimos
tres años, han logrado registrar 34 especies nuevas
de moluscos en Gandoca-Manzanillo, lo cual muestra que es
un sitio de alta biodiversidad para este grupo de animales
y probablemente para otra flora y fauna. (Considerando 44.)
Las tortugas marinas
Unos componentes importantes del Humedal del Caribe Norte
son las tortugas marinas. Esta preocupación también
fue recogida en la resolución diciendo: “el proyecto
puede afectar a las tortugas marinas de la costa, lo cual
podría implicar impactos negativos sobre el turismo
y, por tanto, también impactos económicos y
sociales negativos (Considerando 46).
Interconectividad de los sistemas
Los hábitats y ecosistemas costeros muestran una gran
interconectividad. Los impactos en un ecosistema tendrán
repercusiones en hábitats vecinos, por ejemplo, los
impactos sobre los pastos marinos pueden afectar la salud
de la flora y fauna de los arrecifes y los manglares. Sin
embargo, no se considera ningún tipo de impacto secundario
en el eia.
Muchas de esas preocupaciones sobre los humedales que respaldaron
en cartas y estudios varios científicos nacionales
e internacionales, fueron consideradas por varias organizaciones
legales que colaboran con la campaña antipetrolera
presentada ante la convención ramsar a finales del
2001. La denuncia fue remitida al Secretariado de la Convención
y, posteriormente, se tuvo una audiencia con la Comisión
Nacional asesora sobre Humedales del minae.
La ministra de la Administración pasada solicitó
la presencia de una delegación internacional de ramsar
para evaluar la situación. Por su parte, la comisión
nacional preparó un informe para la ministra. Este
informe tuvo un efecto decisoria para que la ministra como
ultima acción de su mandato, dejara en firme la resolución
de setena: “Se declara sin lugar el Recurso de Apelación
interpuesto contra la Resolución No. 0146-2001-setena
de las doce horas veinticinco minutos del veinticinco de febrero
del año dos mil dos”.
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