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Negociación con Harken subió
de tono
Reynaldo
Martínez
Martes,
11 de noviembre, 2003 |
La
República |
Las conversaciones para encontrar una salida dialogada
al diferendo planteado por la empresa petrolera estadounidense
Harken Corporation tomaron un tono conflictivo, a raíz
de las advertencias hechas por los representantes de
la compañía sobre posibles sanciones políticas
contra el país.
La
reunión sostenida el fin de semana pasado en
Washington terminó provocando el enfado del ministro
del Ambiente, Carlos Manuel Rodríguez, quien
catalogó la posición de la empresa como
extorsiva.
“Nos están presionando políticamente
y eso es una situación que no podemos permitir”,
advirtió Rodríguez.
Tal y como lo plateó desde el momento en que
conoció el rechazo del permiso ambiental para
iniciar operaciones en la costa caribeña de nuestro
país, la empresa reiteró que Costa Rica
debe pagarle una indemnización por $57 mil millones
o de lo contrario podría exponerse a sanciones
políticas por parte de Estados Unidos.
La indemnización contempla, además de
las inversiones realizadas, las ganancias estimadas
por la empresa en el periodo de explotación,
en el cual la firma dijo que pudieron extraerse unos
3,5 millones de barriles diarios.
Los únicos puntos en que se logró algún
grado de acuerdo durante la reunión fueron que
el Gobierno de Costa Rica se comprometió a valorar
lo que la empresa ha invertido hasta ahora en el país,
además de una visita de los representantes de
la compañía a finales de mes.
En cuanto a la valoración de las inversiones,
Rodríguez reiteró que no representará
la posibilidad del pago de una indemnización
y a la vez rechazó versiones que circularon durante
el fin de semana sobre un posible acuerdo para ofrecerle
a la empresa $15 millones durante este último
encuentro.
“Si el proyecto no era viable y si la empresa
no pudo cumplir con los requisitos ambientales solicitados,
no tenemos por qué indemnizarla”, señaló
el Ministro, quien reiteró que por esta razón
el país no asume ninguna responsabilidad contractual.
Recientemente la empresa desistió de la idea
de llevar el caso a un arbitraje internacional, ante
la oferta del Gobierno costarricense de iniciar conversaciones
para encontrar una salida al diferendo y para no afectar
el ambiente de las negociaciones del Tratado de Libre
Comercio entre Centroamérica y Estados Unidos.
Rodríguez reiteró además que Costa
Rica podría contar con el apoyo de organizaciones
ecologistas estadounidenses que podrían contribuir
a identificar las implicaciones políticas y económicas
de una negociación con este tipo de empresas.
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